lunes, 7 de enero de 2008

...

Imagen: Podakuni





así y en la noche
acaparando pequeños balbuceos errantes
casi abúlica
mientras sus dedos repican entre ondas
determinados sonidos convocantes

ella sabe

cuando respira brevemente y deja un roce
oscilando en el borde de la cama
sabe que acudiré a detenerlo
a depositarlo suavemente entre sus piernas

ella mira

donde su cara se sostiene con mis manos
entre almohadas arrojadas sin sentido
en la íntima manera de tomarme
como a un trago de vino lactescente

ella duerme

el ánimo se sueña acompañándola
como si el día se prolongase en su tibieza
sin huellas de monstruos en la turba
sin rastros de hollín sobre la alfombra

ella juega

descansando su silueta ante mis ojos
abatiendo mis recuerdos ancestrales
mis añejas tristezas
mis nostalgias

ella y ella

siempre y siempre y hasta que adonde
hasta la más honda de las risas
ella y ella es en mí se reproduce
sin dejar jamás de ser el uno

ella y ella y yo y siempre y siempre
hasta que adonde
hasta que eterna
eterna y mente


mi mente y ella

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hasta que se ahonde y dos sean uno...La dualidad deja de serlo cuando el centro es encontrado...tu y ella o ella y tu...mente y cuerpo...cuerpo y alma...alma mía.
Tu trova al amor no tiene desperdicio...Un saludo

Anónimo dijo...

Hasta que se ahonde y dos sean uno...La dualidad deja de serlo cuando el centro es encontrado...tu y ella o ella y tu...mente y cuerpo...cuerpo y alma...alma mía.
Tu trova al amor no tiene desperdicio...Un saludo

Martín Bolívar dijo...

Una oda a los enamorados. Me ha encantado.