martes, 16 de octubre de 2007

John Lennon - Jealous guy

2 comentarios:

Félix Soria dijo...

Hola,
He preferido entrar en tu casa para corresponder a tus escritos. Así espejeo tu cortesía y escucho otra vez Jealous Guy mientras tecleo. Lo primero que quiero comentar es que no debería estrañarte que coincidamos en bastantes opiniones o criterios; siempre he tenido la convicción de que --aunque sea en el fondo y poco evidente-- cuando hay un mínimo de conocimientos, una pizca de tolerancia, si además se aspira a actuar con cierto grado de ética y se piensa sin miedo, cuando se dan esas premisas, es bastante lógico coincidir en determinados aspectos, sobre todo cuando intentamos buscar explicación a ciertas acciones políticas y situaciones sociales.
Mayor Oreja no es un extraterrestre, tienes razón, hay numerosos "mayores orejas", pero la mayoría de ellos sólo se apoyan en dos bastones mentales: la comodidad y el "ombligo" (el yo).
Lo grave en el caso de Mayor es que es un tipo culto y educado, incluso en las formas y el trato --le conocí personalmente cuando trabajé como corresponsal en Bruselas--; y lo inquietante es que varios de los jerifaltes del PP ya han salido en su defensa (Zaplana ha llegado a decir que se han interpretado mal sus palabras, pero conozco al compañero que le hizo la entrevista --trabajo en La Voz-- y tiene grabada la conversación, he escuchado parte de ella y la transcripción ¡incluso atempera la prepotencia del entrevistad!).
En lo tocante a la poesía te diré que me gustó topar con versos en tu bitácora porque a mi, aunque sólo a veces --antes más que ahora--, también me da por "sangrar" poemas.
En fin, ha sido un placer conocerte, me ha parecido genial eso de que te describas como un joven de 44 años... Yo ya sumo 53 y tanto mis hijas --la mayor ya tiene 30-- como mi compañera en ocasiones me "echan en cara" que parezco un "joven impertinente".
Seguiré visitando tu bien decorada y cómoda casa-bitácora.
Un abrazo.

Sergio G. Rabadá dijo...

Vivan los jóvenes impertinentes ¡Carajo!

A propósito, aún prosigo en Málaga, si algún día venís me avisás y compro una botella de whisky o vino o lo de anís del mono.

Un abrazo.