viernes, 13 de julio de 2007

luego existo

Imagen: Eduardo Urculo "Autoerotismo"


A veces soy (es extraño, lo sé), a veces dejo de estar para ser porque, inevitablemente, no puedo ser mientras estoy y eso me sucede mil problemas. Vos seguramente estás pensando que estoy loco y mientras estás pensando, no sos vos sino ese estar y yo dejo de verte, y al no verte me pierdo y al perderme comienzo a ser.

Como ves sigo igual, el tiempo no alcanza a cambiarme o, si me cambia, tergiverso su trabajo ¿Increíble no? Pero no, no es increíble si pensás que el tiempo jamás estuvo, el tiempo al igual que vos y yo no puede ser y estar, o uno u otro, en esta incertidumbre que suele confundirse de elemento.

Extiéndete en la cama, acaríciate y dejarás de estar y serás, ese es el milagro que tenemos en los dedos, también funciona sobre una hoja con tinta y papel, pero es más bello cuando sucede entre las piernas, la satisfacción y la paz son inmediatas (aunque también y a veces la frustración y cierta culpa). Imagina que te observan, comienzas a estar, comienzas a desaparecer y te pierdes en un cuarto donde lo que es es el otro, vos simplemente estás sin alcanzar, sos un fue o un será pero no un es ni un sos (exceptuando el pedido de socorro que como siempre lanza el ego).

En la calle, en la cama, en el cuarto de paredes reventadas que huele a sucio, a sábana usada y a tabaco, uno está imposibilitado de ser porque la fuerza del estar es abrumadora, nos extrae hasta el más pálido instinto de supervivir al menos unos instantes de ese tiempo que no existe y por eso, quizás, jamás cambiamos.

Tus piernas son hermosas pero tus piernas no son vos, tu cuerpo es bello pero tu cuerpo no es vos, vos sos otra cosa y si estás no podrás verte, como yo no podré verte, como vos no podés verme cuando estoy sin ser y no me tengo.

Por eso, aunque amar nos cueste tanto no deja de valer la pena.

Todo nosotros es importante, jamás lo olvides.

(Luego toma la tiza, luego escribe, luego se desvanece en una nube de polvo rojo, amarillo, verde, azul y blanco y un niño grita que ha visto el arco iris)

2 comentarios:

Lucinda dijo...

Es genial como escribes sobre la presencia y el ser.

Sergio G. Rabadá dijo...

Supongo que será por ser una de las pocas cosas acerca de las cuales tengo experiencia.

Gracias por tu mensaje y un abrazo.