sábado, 15 de septiembre de 2007

la instransferible sensación del yo



1.
recuerdos

un atestado de cosas viejas de la infancia de hace más de diez mil años

hay un sol digo en el cuarto mirando como el ventilador de techo rota sus aspas

todavía hay un sol (creo)

si saliese a la calle y levantara mi vista vería el sol

si y solo si

no fuera de noche estuviera nublado me quedara ciego

(recuerdo el sol y luego existe)


2.
salgo a la calle

la rotación de las aspas me recuerda un viaje en tren a las 3 de la mañana

¿o a las 5?

¿o acaso lunes?


3.
todos los ángeles en mi memoria tienen alas de mármol

solo los pájaros vuelan

también una boca sobre el horizonte sonriendo
también la figura de una rosa

todas estas imágenes en menos de un segundo
todas las imágenes en fracciones de mí

me repito
como una diapositiva sobre un carrusel defectuoso
pero tampoco alcanzo a conocerme


4.
sube baja tira afloja

mi opuesto es el espejo

detrás y en él alguien sonríe y pienso que soy pero es distinto


5.
¿cómo podré explicarte que soy una mentira?
todo lo que sabés de mí no es lo que hoy existe

(no podés tocar a la memoria
aunque tenés el poder para intentarlo)


6.
pondré el traje sobre yo desnudo
(ni camisas ni zapatos ni relojes)
tal vez entonces puedas verme
separar mis costillas y palpar mis vísceras
comprobando que he resucitado


7.
hasta el sentir tu lengua en mi lengua es un recuerdo
(toda sensación es un atraso)
no puedo verte en el instante en que sucedes
somos un ejercicio de lo antiguo


8.
¿dirías que estoy enloqueciendo?
¿que rizo el rizo sobre el rizo al igual que haces con tu pelo?

descansa

deseo verte dormida y permanente
como aquellas sagradas hojas del otoño


9.
si no abres los ojos no sabré que existo
si no me recuerdas no tendré pasado

soy el que vos querés que sea
porque soy tal y como me comprendes

el truco es recordarnos hacia adelante
la única manera de escapar es coincidiéndonos


10.
el yo es la consecuencia del existo
es darme cuenta que existo o suponerlo
(ambas actitudes funcionan
de una manera aceptable y cómoda)
de allí establezco
creer o saber que existo tiene la misma fatídica importancia
o la misma y venturosa consecuencia

la diferencia es la alegría

puedo ser libre o esclavo siempre y cuando primero sea
y para ser necesito de tus ojos

mírame

es en vos donde deseo conocerme

ninguna otra estructura dará estos frutos
solo ángeles de piedra
algunos pájaros
y unas ganas de lanzar todo al vacío en busca de la libertad incuestionable

(pero si abrís tus ojos será la libertad quien nos encuentre
y podré dejar de pensar en boludeces)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Exquisitamente delicioso.

Tu fiel admiradora.

Sergio G. Rabadá dijo...

Gracias.