lunes, 13 de agosto de 2007

el último trago del camino



1.
-eres muy blanco

-sí
soy tan blanco porque escribo
escribir elimina los pigmentos
¿tuviste sexo con un escritor alguna vez?

-jamás

-entonces no podías saberlo
algunos escritores solo escriben con el pecho
y solo el pecho se les decolora
otros con la cabeza
pero yo lo hago con todo el cuerpo
excepto mis sustancias muertas

-¿cuáles sustancias muertas?

-uñas y cabellos
por ejemplo

-no es tan blanco tu esperma
no tan blanco como vos

-porque en el esperma está la letra

-¿y que más podés decirme?

-que hoy fue el gran día

-¿el gran día?

-sí
hoy sabés del color
de la letra y del esperma y la mentira


2.
- el vaso que jamás se vacía
implica algo más que un error
implica aburrimiento
hastío
cansancio
otras mujeres en la memoria
o una película donde ambos protagonistas
están bien pagados
así se hace todo
a fuerza de palomitas de maíz
de viciosos
de borrachos
de dinero
el amor es solo esa excrecencia
tan común en los espíritus impuros

-¿brindamos?

-no sé si todavía
aún te ansío


3.
-¿te has fijado que los aeropuertos
se diferencian más que los hoteles baratos?
ha de ser porque el viajero está ausente del detalle
y necesita golpes de vista que le recuerden si parte o llega
en cambio
uno siempre sabe cuando llega en un hotel barato
y no teme tanto la escasa altura
ni es necesario tanto dinero para repetir todas las cosas


4.
(ella ha hecho silencio
solo observa y calla
yo solo la observo y callo
para evitar caer en la trampa común de estos sitios
enciendo un cigarro
ella observa
late el fuego con la lengua entre sus labios
sus dedos apenas si juegan con mi sexo
sé lo que desea oír pero ya es tarde
el plato está repleto de pequeñísimas monedas
y varias tiritas de color señalan demasiado
demasiado tiempo
demasiado frío
tal vez
el frío es lo que provoca estos sitios
uno compra lo que sea suficiente
con tal de no llevar el frío a todos lados
whisky
ron
cigarros
hasta la preocupación de que te estén observando
con los dedos delicadamente puestos en tu pene
lo que es
a todas luces
tan ridículo
que las palabras que no has de decir ya han saltado hacia tu boca)


5.
-¿llevás las sillas
la abuela
los niños
el perro?

-¿recordás cuando nos íbamos por ahí
a descorchar puertas de hoteles sin problemas
y follar hasta que de tan cansados nos gustábamos?

-te he preguntado
si no olvidás a la abuela
la última vez la encontramos en la leñera

-he cargado a la vieja
y a los niños
y al perro

-¿y las sillas?

-y las sillas
y las aún tímidas ganas de perderme
y las preguntas que aún no me has hecho
y las preguntas que jamás querré decirte

-somos una familia

-y yo soy blanco porque escribo
y mi esperma tiene letras
y vos supiste trancar las puertas desde el principio
y aunque hermosa tenés algo que me asusta
y solo quiero incendiar al hotel
a la abuela
a los niños
al puto perro y las putas sillas
y dejar de sentir mis oídos en tu boca
para que al fin vuelva a hablarme mi cabeza
aunque para ello hasta deba olvidar que tengo un auto

-no me gusta manejar

-no lo comprendo
sabés mejor que yo decir cualquier mentira
pero así es la venganza de la especie

(todo tiempo pasado es esto
nada puede escapar al crecimiento
y todo trato es solo eso
un trato
algo que estalla en la rutina de momentos
cuando te das cuenta que
para ella
vos también ya sos lo mismo)

2 comentarios:

inma dijo...

Magnífico este último trago.

Sergio G. Rabadá dijo...

Gracias Inma, celebro verte asiduamente por este sitio.

Un abrazo.