jueves, 23 de agosto de 2007

insuficiente

Imagen: O.B.


1.
no he jurado una rosa a las visiones
quizás
culpa de los monstruos que tienden a rodearlas
a sumar el perfume y el infierno
o tal vez
porque no creo en las visiones ni en las rosas

(después de todo
la rebelión no es mirar la belleza destrozándose)


2.
existe un miedo
un miedo único
todos los terrores toman de él su forma
todos los horrores de él se desprenden
y bailan bajo la cabeza de la luna
el azul baile de las historias inconclusas

no he de decirte su nombre
ya lo sabés (es suficiente)
ya lo tuviste (y fue suficiente)
y bailaste en el sopor nocturno
debajo de la cabeza de la luna
el baile azul de la sola muerte

como ves
suele resonar por la diáspora de imágenes
por el habitual romanticismo del vencido

(podrías haber triunfado
podrías haber hecho un mañana diferente
pero preferiste cerrar los brazos al vacío)


3.
desnuda en la ventana serías bella
serías otra
aún en la tristeza más profunda
tu desnudez tendría algo de milagro
sería una cierta rebelión
desde la cual tener una visión del mundo diferente
desde la cual el mundo te vería diferente

yo soy de esos tipos a los que dios adora
(por algo nos ha creado a montones)
pero esto si y solo si un dios existe
porque verás
la genialidad no sobrevive
es devorada
a lo vulgar le pertenece la victoria
por eso y como sabés ya somos tantos


4.
¿dónde estarías de no ser por la ventana?
en la penumbra de un pronóstico dudoso
en la fluctuante percepción de alguna lágrima
pero yo te hice allí y te hice hermosa
deberías haberme creído tonto
pero siempre supe tu belleza
pero siempre adiviné que en ambos ojos
las formas coincidían tan exactas
que inútil era intentar el destacarme
y acaso y por eso no me viste


5.
ahora
a tantas millas por lado a tantas eras
a tantas palabras por decir a tantas dichas
no logro recordar ni por ejemplo
la forma de amarme que tenías

y no es por ser lo mismo
no
ni diferente

sé que puse filos en mis cosas
que aquel cuerpo/aquellos ojos/esa boca
no eran el cuerpo ni los ojos ni la boca que ofrecías
aunque y pese al tiempo
tenga esta forma extraña de entenderte
enredada en un recuerdo jamás mío

ya no estás y ya te has ido
ahora y por un tiempo no habrá rosas
ni tortugas de mar ni más visiones
solo un grifo/un cordero/caracolas
y un mundo para vos insuficiente

2 comentarios:

inma dijo...

Divertido y loco final donde amontonas corderos, grifos y caracolas, siempre me gustó el surrealismo. Desde que te leo, ya hace algún tiempo, quise imaginar que un día alguien con mucho gusto y recursos te descubriría y de ahí a la fama...

Tan sólo te pediré una dedicatoria.

Abrazos, poeta intenso e inmenso.

Sergio G. Rabadá dijo...

Me encantan tus comentarios Inma y gracias por esa imaginación que es tan amable conmigo.

Un abrazo, y prometo la dedicatoria si lo imaginado se realiza.

Un abrazo.